¿Cómo perciben realmente los peces los colores?
Antes de analizar con más detalle los colores reactivos a la luz UV, debemos tener en cuenta algunos aspectos importantes. Dado que los peces viven en un entorno totalmente distinto al nuestro, bajo el agua, la anatomía de sus ojos también es diferente. Estos dos hechos ya nos indican que los peces perciben el mundo y, por tanto, también los colores, de manera distinta. La mayor parte de la luz que incide sobre la superficie se refleja y, en este caso, el agua actúa además como un filtro. Por eso, el ojo de los peces está mejor adaptado a condiciones más exigentes que el de los animales terrestres.

Mientras que el ser humano percibe los colores correspondientes a longitudes de onda de aproximadamente 400–740 nm, los peces son capaces de percibir incluso la luz ultravioleta (UVA), con longitudes de onda de aproximadamente 315–380 nm. Esta luz puede penetrar en el agua hasta profundidades de 200 m. La radiación UV y los colores reactivos a la luz UV son invisibles para nosotros, pero los peces pueden percibirlos como otros «colores», lo que les ayuda a cazar, orientarse o reconocer a sus presas.
Los colores reactivos a la luz UV pueden parecer algo poco natural, incluso una invención humana. Sin embargo, la realidad es todo lo contrario, ya que la fluorescencia es bastante común en el reino animal y desempeña un papel importante en algunas aves, insectos e incluso mamíferos, por ejemplo, en la búsqueda de alimento o la elección de pareja.
No es de extrañar que los señuelos modernos con colores UV se hayan convertido en un elemento habitual del equipo de cualquier pescador de spinning. https://www.delphin.es/montaje-y-accesorios-depredadores/senuelos/senuelos-de-vinilo (No todos los productos del enlace son reactivos a la luz UV.)

Un par de recomendaciones para empezar
La elección del color del señuelo según la turbidez del agua:
- Aguas claras – UV azul
- Aguas marrones – UV naranja
- Aguas verdes - UV amarillo o verdefluorescentes
- Cuanto más clara esté el agua y mayor sea la cantidad de luz, más tendrás que experimentar con distintos colores. En condiciones de mucha luz, empieza con colores más oscuros, como el morado, el azul oscuro o el negro.
- Los colores naturales que imitan a los peces presa habituales son una elección muy buena, especialmente en aguas poco profundas y claras.
- Cuanta menos luz llega a las zonas más profundas, más limitada es la variedad de colores que podemos utilizar. En estas condiciones, el negro, el blanco, los efectos brillantes y, sobre todo, los colores fluorescentes pasan a ser las mejores opciones.
- Las aguas suelen presentar determinados tonos (azul oceánico, verde esmeralda o marrón amarillento). El color del agua es, por tanto, un indicador de qué colores «regresan» desde las profundidades y puede servir como una guía aproximada a la hora de elegir el color del señuelo. Si eliges un señuelo de un color similar al del agua, suele ser una buena opción, ya que las longitudes de onda correspondientes a ese color pueden penetrar bien en el agua.

¿Cómo se comportan los colores en el agua y por qué es importante la luz UV?
Los colores se pierden en el agua en función de su longitud de onda:
- El rojo es el primero en desaparecer, ya a pocos metros de profundidad.
- Después desaparece el naranja.
- Los colores que penetran a mayor profundidad son el amarillo, el verde, el azul y el violeta.

El agua dulce suele estar turbia debido a las algas y a las sustancias orgánicas, que actúan como un filtro de color. En verano, los colores que mejor penetran en el agua son el verde y el amarillo. En otoño e invierno, cuando disminuye la cantidad de materia orgánica, vuelven a destacar los tonos rojos y naranjas. En estas condiciones, los peces perciben mejor estos colores y a menudo reaccionan a ellos de forma más agresiva.
Dato curioso: el color del señuelo no cambia solo con la profundidad, sino también con la distancia: visto desde lejos puede parecer completamente distinto que de cerca. Un señuelo rojo puede verse marrón o incluso negro a cierta distancia, lo que puede hacer que algunos peces lo eviten.

Si quieres comprobar si un señuelo es reactivo a la luz UV, basta con utilizar una pequeña linterna UV: así podrás ver cómo se comporta bajo este tipo de luz. Los señuelos reactivos a la luz UV no «brillan» todos de la misma manera, sino que presentan distintas variaciones tanto en la gama de colores como en la intensidad de la reacción. Algunos brillan de forma sutil, otros de manera más intensa y algunos simplemente reflejan la luz gracias a las partículas brillantes que incorporan. En determinados señuelos, solo algunas partes son reactivas a la luz UV, como el ojo, el vientre, la cola, un punto en el lateral o incluso la imitación de una aleta, que puede actuar como estímulo para provocar la picada. A veces, precisamente estos pequeños detalles pueden marcar la diferencia y conseguir que el pez ataque el señuelo.

¿Cuándo son más eficaces los colores UV?
Los colores UV pertenecen a los llamados colores de alto impacto. Funcionan especialmente bien cuando hay poca luz:
- al amanecer y al anochecer,
- con el cielo nublado,
- en aguas turbias,
- a gran profundidad,
- con depredadores poco activos.
La radiación UVA atraviesa las nubes, por lo que los colores UV también son eficaces en los días nublados. Tampoco te dejes engañar por el hecho de que nuestro ojo perciba el señuelo como oscuro. Por ejemplo, un color parecido al del aceite de motor, que a simple vista puede parecer apagado y poco llamativo, revela todo su potencial incluso en condiciones de muy poca luz, gracias a la radiación UVA. Sin duda, es uno de los colores más eficaces para la pesca de luciopercas y percas. Pero cuidado: no todos los señuelos de este color son automáticamente reactivos a la luz UV. Otro color que está dando muy buenos resultados últimamente es el rosa reactivo a la luz UV, especialmente eficaz en días nublados y en aguas relativamente claras.

Ojo:
En aguas claras y con un sol intenso, los colores UV pueden resultar demasiado agresivos e incluso ahuyentar a los peces.
Sin embargo, los señuelos reactivos a la luz UV tampoco hacen milagros ni garantizan capturas en cualquier situación. No existe un señuelo infalible, y tampoco hay ninguno que haga todo el trabajo por ti. Incluso el mejor señuelo necesita estar en las manos adecuadas y, sobre todo, que confíes en él. En condiciones de poca luz o de visibilidad reducida, los señuelos UV pueden marcar la diferencia y ofrecernos grandes momentos junto al agua.

Y para terminar, conviene recordar que los señuelos reactivos a la luz UV no se limitan a los vinilos.
También podemos encontrarlos entre las cucharillas ondulantes https://www.delphin.es/montaje-y-accesorios-depredadores/senuelos/cucharillas-ondulantes (No todos los productos del enlace son reactivos a la luz UV.)
las cucharillas giratorias https://delphin.sk/es/montaje-y-accesorios-depredadores/senuelos/cucharillas-giratorias (No todos los productos del enlace son reactivos a la luz UV.)
y wobblers. Además, este tipo de señuelos no se utiliza únicamente en la pesca de depredadores, sino también en otras modalidades como el carpfishing, el feeder y la pesca con mosca. Elige bien, experimenta con diferentes opciones y los resultados no tardarán en llegar.
¡Te deseamos grandes momentos y muchos éxitos junto al agua!
